lunes, 23 de noviembre de 2009

Cucha, la perrita del barrio


Aun tenia la veterinaria en mi primera ubicacion a 2 manzanas de donde estoy cuando la conoci, me habian llamado para vacunarla. La sra. que me pidio que fuera, me dijo que ella vivia en la calle y cuidaba a los que vivian en esa cuadra. Me dijo que ella la llamaba Brisa.
Era una perrita mediana con un pelaje abundante y lleno de nudos, pero de un caracter amable y siempre saludaba con una amplia sonrisa canina dibujada en su semblante.
Menos....a algunas personas que con intuitiva sensibilidad, ladraba desde que llegaban a su lado hasta que esa persona salia de lo que ella consideraba territorio suyo.
Luego la sra. se mudo y no pude ya recordarle la revacunacion de Brisa,pues pense que quiza se la habria llevado con ella.
Pero un par de años despues, al cambiar de ubicacion mi veterinaria, la misma quedo incluida en el territorio que vigilaba mi antigua paciente, quien me reconocio y vino enseguida a restablecer lazos de amistad.
Los que vivian en la casa frente a la cual ella se habia instalado, la llamaban Cucha y respondia a ese mas que a Brisa. Dormia en la calle, en los dias de lluvia se metia bajo el vehiculo del dueño de la casa en la calle, tratando de no mojarse. Los vecinos la tenian bien alimentada, pero raras veces veia que se acordaran de ponerle agua por lo que habiendo pasado a verme a la vet, la hacia pasar adentro y luego ella percibiendo que ahi siempre tenia agua en mas de un bebedero disponible, venia varias veces al dia a pedirnos pasar un momento a beber y quiza descansar un momento bajo el ventilador en los dias calurosos, escogio un método nada sutil pero eficaz para que nos percatemos de sus deseos....daba con la pata contra la reja o se sentaba y ladraba.
Una cliente le daba de comer y un dia cuando Cucha se acercaba a ella en la calle, viendola moverse le dije....mira que esa perrita esta preñada.....debe estar mas o menos de un mes de gestacion....me miro sorprendida y me pregunto como lo sabia, porque el vecino la habia encerrado cuando estuvo en celo....asi que se suponia que no podria estarlo.
Pero...un mes despues...un dia de septiembre....y teniendo Cucha unos 9 años, esa cliente llega desesperada diciendome: No sé que le pasa a Cucha, esta en la calle y se comporta extraña, fui y claro, la pobre estaba intentando hacer un nido en el minimo espacio de tierra existente entre la muralla de la casa y la vereda. Estaba iniciando el trabajo de parto, asi que la trajimos a la veterinaria, le acomodamos en una habitacion y la ayudamos con el dificultoso parto de 5 perritos, demasiados para un animal tan mayor y que no habia tenido una buena vida. Con una confianza increible en nosotros se sometio a las palpaciones, las inyecciones y la manipulacion que fueron necesarias....y cuando sus perritos estuvieron lo suficientemente grandes fueron dados en adopcion.
Unas sras. hicieron una colecta para contribuir a la cirugia que le brindaria a Cucha la tranquilidad de no volver a pasar por esto aunque no estuviesemos nosotros para ayudarla.
Luego de la recuperacion, ella regreso a su sitio, pero nos visitaba con cada vez mayor frecuencia, nos permitio luego de muchos intentos bañarla e ir dejando su hermoso pelaje en condiciones, se puso brilante, sedoso y ondulado....era preciosa! La acostumbramos a usar collar y un pañuelo al cuello para que la perrera supiese que ella tenia quien se ocupaba de ella, pero llego un momento en que las redadas que hacian los de la perrera para intentar impedir la proliferacion de perros con Leishmaniasis hicieron que temiera por ella. Asi que por su bien y en vista de que ninguno de los vecinos la queria meter dentro de su casa y darle adopcion, decidimos que se quedara en la vet.
Los primeros tiempos fueron dificiles, ella escapaba y huia a la primera oportunidad que se le presentaba,por suerte nunca se resistio cuando la ibamos a buscar, era evidente que le resultaba dificil acostumbrarse a no poder ir y venir a su antojo. Por si fuera poco, ella no estaba muy acostumbrada a los gatos, y aca tenia que convivir con varios, pero aunque nunca llego a ser afectuosa con mis gatitos como lo habia sido Hada, diria que aprendio a tolerarlos.
Tambien aprendio a vivir con lo que le ofreciamos a cambio de permanecer dentro, refugio, comida, agua siempre disponibles y aunque no le hiciera mucha gracia al inicio..tambien aprendio el placer de estar siempre limpia y perfumada, ya que eso le brindaba muchas caricias de los clientes y vecinos que la pasaban a saludar.
El año pasado contando ya con unos 12 años, empezo a tener dificultades para hacer sus necesidades, los estudios nos mostraron un panorama desolador, un cancer estaba invadiendo su intestino grueso y no habia nada que hacer por ella.
Hasta el ultimo momento fue una perrita tan cariñosa y agradecida, pero un dia de mayo pasado viendola sufrir y sabiendo que lo que la mantenia luchando por la vida era el inmenso dolor que nos producia su partida, le di permiso de marchar y con mis manos la sede y la acompañe ese corto trecho que le quedaba hasta el pedacito de cielo que seguro se habia ganado.
Una semana despues la seguia mi hermosa Tigra que la acompaño hasta el ultimo momento aunque ella tambien estaba sostenida a pura fuerza de voluntad cerca nuestro.
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