lunes, 23 de noviembre de 2009

Cucha, la perrita del barrio


Aun tenia la veterinaria en mi primera ubicacion a 2 manzanas de donde estoy cuando la conoci, me habian llamado para vacunarla. La sra. que me pidio que fuera, me dijo que ella vivia en la calle y cuidaba a los que vivian en esa cuadra. Me dijo que ella la llamaba Brisa.
Era una perrita mediana con un pelaje abundante y lleno de nudos, pero de un caracter amable y siempre saludaba con una amplia sonrisa canina dibujada en su semblante.
Menos....a algunas personas que con intuitiva sensibilidad, ladraba desde que llegaban a su lado hasta que esa persona salia de lo que ella consideraba territorio suyo.
Luego la sra. se mudo y no pude ya recordarle la revacunacion de Brisa,pues pense que quiza se la habria llevado con ella.
Pero un par de años despues, al cambiar de ubicacion mi veterinaria, la misma quedo incluida en el territorio que vigilaba mi antigua paciente, quien me reconocio y vino enseguida a restablecer lazos de amistad.
Los que vivian en la casa frente a la cual ella se habia instalado, la llamaban Cucha y respondia a ese mas que a Brisa. Dormia en la calle, en los dias de lluvia se metia bajo el vehiculo del dueño de la casa en la calle, tratando de no mojarse. Los vecinos la tenian bien alimentada, pero raras veces veia que se acordaran de ponerle agua por lo que habiendo pasado a verme a la vet, la hacia pasar adentro y luego ella percibiendo que ahi siempre tenia agua en mas de un bebedero disponible, venia varias veces al dia a pedirnos pasar un momento a beber y quiza descansar un momento bajo el ventilador en los dias calurosos, escogio un método nada sutil pero eficaz para que nos percatemos de sus deseos....daba con la pata contra la reja o se sentaba y ladraba.
Una cliente le daba de comer y un dia cuando Cucha se acercaba a ella en la calle, viendola moverse le dije....mira que esa perrita esta preñada.....debe estar mas o menos de un mes de gestacion....me miro sorprendida y me pregunto como lo sabia, porque el vecino la habia encerrado cuando estuvo en celo....asi que se suponia que no podria estarlo.
Pero...un mes despues...un dia de septiembre....y teniendo Cucha unos 9 años, esa cliente llega desesperada diciendome: No sé que le pasa a Cucha, esta en la calle y se comporta extraña, fui y claro, la pobre estaba intentando hacer un nido en el minimo espacio de tierra existente entre la muralla de la casa y la vereda. Estaba iniciando el trabajo de parto, asi que la trajimos a la veterinaria, le acomodamos en una habitacion y la ayudamos con el dificultoso parto de 5 perritos, demasiados para un animal tan mayor y que no habia tenido una buena vida. Con una confianza increible en nosotros se sometio a las palpaciones, las inyecciones y la manipulacion que fueron necesarias....y cuando sus perritos estuvieron lo suficientemente grandes fueron dados en adopcion.
Unas sras. hicieron una colecta para contribuir a la cirugia que le brindaria a Cucha la tranquilidad de no volver a pasar por esto aunque no estuviesemos nosotros para ayudarla.
Luego de la recuperacion, ella regreso a su sitio, pero nos visitaba con cada vez mayor frecuencia, nos permitio luego de muchos intentos bañarla e ir dejando su hermoso pelaje en condiciones, se puso brilante, sedoso y ondulado....era preciosa! La acostumbramos a usar collar y un pañuelo al cuello para que la perrera supiese que ella tenia quien se ocupaba de ella, pero llego un momento en que las redadas que hacian los de la perrera para intentar impedir la proliferacion de perros con Leishmaniasis hicieron que temiera por ella. Asi que por su bien y en vista de que ninguno de los vecinos la queria meter dentro de su casa y darle adopcion, decidimos que se quedara en la vet.
Los primeros tiempos fueron dificiles, ella escapaba y huia a la primera oportunidad que se le presentaba,por suerte nunca se resistio cuando la ibamos a buscar, era evidente que le resultaba dificil acostumbrarse a no poder ir y venir a su antojo. Por si fuera poco, ella no estaba muy acostumbrada a los gatos, y aca tenia que convivir con varios, pero aunque nunca llego a ser afectuosa con mis gatitos como lo habia sido Hada, diria que aprendio a tolerarlos.
Tambien aprendio a vivir con lo que le ofreciamos a cambio de permanecer dentro, refugio, comida, agua siempre disponibles y aunque no le hiciera mucha gracia al inicio..tambien aprendio el placer de estar siempre limpia y perfumada, ya que eso le brindaba muchas caricias de los clientes y vecinos que la pasaban a saludar.
El año pasado contando ya con unos 12 años, empezo a tener dificultades para hacer sus necesidades, los estudios nos mostraron un panorama desolador, un cancer estaba invadiendo su intestino grueso y no habia nada que hacer por ella.
Hasta el ultimo momento fue una perrita tan cariñosa y agradecida, pero un dia de mayo pasado viendola sufrir y sabiendo que lo que la mantenia luchando por la vida era el inmenso dolor que nos producia su partida, le di permiso de marchar y con mis manos la sede y la acompañe ese corto trecho que le quedaba hasta el pedacito de cielo que seguro se habia ganado.
Una semana despues la seguia mi hermosa Tigra que la acompaño hasta el ultimo momento aunque ella tambien estaba sostenida a pura fuerza de voluntad cerca nuestro.

miércoles, 14 de octubre de 2009

Haciendo amigos


Hace unos años,pase en mi camino frente a una casa, en la vereda se encontraba una cachorrona, hermosa y con una sonrisa en su preciosa carita. La salude como es costumbre mia al ver animales..ella me movio la colita y me sonrio mas si cabe.
Al dia siguiente,al pasar de nuevo, alli estaba en el mismo sitio, la salude nuevamente y para mis adentros, me enfade con los irresponsables dueños que permitian que estuviese ahi en la calle tan cerca del asfalto y pensando que podria pasarle algo.
El domingo, tercer dia que la veia, me preocupe mas aun ya que cuando la vi estaba anocheciendo y ademas de hacer frio caia una fina llovizna...Me hice el proposito de hacer algo para saber porque estaba alli...pero al llegar a la clinica encontre un perro perdido y lo que me llevo ocuparme de eso impidio que esa misma noche fuera por ella, pero esa es otra historia.
El lunes a primera hora, envio a mi asistente con el chofer de una cliente a ver si la encontraban y si el dueño no se oponia, traerla para ver como estaba.
Cuando llegaban con ella en una manta...ya era evidente por sus rostros que algo no andaba bien, la pusieron en la mesa y descubri que la pobre perrita tenia ambas patas traseras fracturadas, la izquierda en dos sitios. Y la fractura llevaba ya dias.
Me rompio el corazon saber que las veces que pase a su lado y ella me recibia con esa enorme sonrisa estaba sufriendo sin que eso le impidiera mover la colita ante una palabra amable.
La medicamos, por las patitas solo quedaba ir observando el progreso de la consolidacion de la fractura, no queria yo tomar decisiones en cuanto a operarla antes de saber si los dueños de la casa frente a la cual estaba eran los suyos. Les hice dejar un mensaje para que pasaran por la veterinaria, nunca acudieron.
La puse en una habitacion y la medicabamos, comia con apetito y era muy cariñosa. Unos dias mas tarde cuando se hizo mas que evidente que esas personas o no eran sus dueños o no les importaba que pasara con ella, deje las ventanas de la habitacion abierta, para que mis gatitos entraran a la habitacion a hacerle compañia.
Al principio, ella al verlos acercarse, les gruñia amenazadoramente pero....no podia moverse para hacerles algo mas que eso...asi que mis gatitos, acostumbrados a los perros, ignoraban olimpicamente sus gruñidos y la mimaban con las cabeza, la lamian donde ella no los alcanzaba y asi poco a poco se fue habituando a su presencia y su compañia.
Le pusimos por nombre Hada, al principio fue una broma hecha por una cliente que la conocio, de como la pobre no podia pararse para hacer sus necesidades siempre estaba mojADA, pero luego lo cambie a Hada porque ella se merecia uno mas bonito.
Pasado un tiempo, empezo a caminar con dificultad al principio, pero luego ya de modo mas seguro, para ese momento los gatitos y ella eran inseparables, ellos se acercaban a ella que los mordia despacito en el lomo como buscandole pulguitas...era un momento hermoso verlos formar fila para que ella los mimara.
Una vez que se encontro mejor...se le permitio salir del encierro y paso al fondo de la casa donde viven mis gatos.
Ella constituia el comite de recepcion de cuanto perro entrara para baño, lo recibia con esa hermosa sonrisa canina, moviendose como un pequeño barco mecido por la brisa debido a sus patitas, lo acompañaba a su sitio donde esperaba que fuese metido a la jaula donde se los pone hasta que llegue su turno. Y luego se iba a acostar junto a sus amiguitos felinos.
Se hicieron tan amigos que cuando una vez castrada, y una cliente me pidio una perrita que estuviese acostumbrada con gatos, se me hizo dificil decidirme a entregarla, pero pense que se merecia una familia y un hogar y la di en adopcion.
Mis gatos parecian perplejos al no encontrarla, pero supongo que se fueron acostumbrando a su ausencia.
Habian pasado dos meses cuando la sra. me la trajo a la veterinaria, Hada estaba llena de sarna....la pobre estaba tan gravemente afectada de la piel que la sra. me planteo sacrificarla o en su defecto que le hicieramos el tratamiento y que si se recuperaba la querria de vuelta.
Le dije que era mejor que no, que si en los dos meses que la tuvo con ella no le habia cobrado cariño a Hadita, era poco probable que bastara verla sana de nuevo como la entregamos en adopcion...
Lo siento...me enfurecio el hecho de haber entregado una perrita amorosa, cariñosa, amiga de los gatos y de otros animales, castrada, que lo unico que pedia a cambio era amor y un poco de cuidados y me la dejaran abandonada como una alfombra vieja que nadie quiere, se que debi ser mas comedida, pero...el sufrimiento de los animales me parece siempre peor que los problemas humanos...ellos no tienen voz para exigir sus derechos.
Fue adoptada oficialmente como una hija mas...mis gatitos la recibieron con un comportamiento que uno creeria reservado a los seres humanos....parecian tan felices de verla de nuevo que la lamian y la topeteaban con la cabeza con tal entusiasmo que la dejaron sentada en el suelo con el impetu de la bienvenida, ella gemia y los lamia con frenesí, como queriendo decirles cuanto los habia extrañado.
Nos llevo muchisimo tiempo curarla de su problema de piel, pero lo hicimos y ella aguanto estóicamente todos los baños y curaciones que le hicimos con su alegria contagiosa y bonachona.
Fue una perrita feliz muchos años..
Una tarde de un sabado, simplemente se quedo dormida junto a sus hermanitos felinos y se marcho a buscar un sitio donde sus patitas no le dolieran, se marcho como vivio, sin dar problemas ni pedir ayuda.
Me dolio no poder ayudarla..pero se que ella supo devolver el cariño y el amor que le brindamos con creces y de modo tan absoluto que mis gatitos la extrañan aun...y yo tambien.

sábado, 6 de junio de 2009

Amada y añorada Tigrita


Querida Hijita: (porque eso fuiste para mi todos estos años)Pareciera que fue ayer que te encontramos un día de enero con poco mas de un mes en el patio de la que entonces era mi clínica, eras una preciosa pelota esponjosa de color gris atigrado, mimosa y compradora ya en ese entonces, te habían arrojado por encima de la muralla y estabas allí tan campante y graciosa como si tu hubieses deseado cambiar de aires y no haber sido desechada como algo que no se desea.
Desde el primer día te hiciste dueña de mi clínica, aunque no eras la primera en ser adoptada, te convertiste en la cabecilla de las excursiones y todas las travesuras infantiles tenia la huella de tus hermosas patitas negras. Supiste comandar la tropa siempre en aumento de mis población felina (gracias a las "generosas" contribuciones de los vecinos, que enterados de que me gustaban los animales, parecen pensar que puedo alimentar a todos) y supiste también ganarte amigos entre los perros, propios y pacientes que llegaban a la clínica.
Aun después de ser operada, mantuviste ese espíritu aventurero que hacia que muchas noches me viera obligada a marcharme a casa sin saber donde estabas porque contrariamente a tus hermanos no habías regresado para la cena. Eras curiosa .....y extremadamente sociable, ibas a entablar conversión con quien te dijera que hermosa gata!, eras atrevida.....sin dudar te atrevías a beber del vaso de agua ofrecido a una cliente y sin que se sintiera ofendida, tanto era tu encanto.
Cuando nos mudamos intente que no escaparas, hicimos todo lo que estuvo a mi alcance para impedir tus paseos.....y lo logramos.....un par de años. Luego, se convirtió en un desafió de ingenio entre tú y yo, y ganaste con soltura, haciendo que me rindiera por mucho tiempo a tus excursiones, con la esperanza de que tus recorridas te llevaran siempre con salud de regreso a casa.
Tenias casi 10 años cuando por primera vez no regresaste a la clínica un sábado por la noche, me preocupé por supuesto, pero el lunes estaba ya pensando que quizá convendria salir a preguntar por ti, dimos la vuelta a la manzana dando tus señas y pidiendo informes, el martes ya era tu fotografía la que enseñábamos buscándote.
Pero recién el miércoles en la noche te encontré, una vecina me aviso que estabas bajo su cocina y fui a buscarte.
Al levantarte en mis brazos te encontré muy delgada y te aferraste desesperada a mis hombros, y no supe el porqué hasta bajarte en la clínica, tenias la cadera rota.
Pensé que abusaste de tu buena estrella que te había guiado siempre sin peligro por las calles o el encuentro con perros, pero mas tarde comprendí que no fue esa la causa.
A partir de ahí, volvimos a extremar precauciones para evitar tu salida, no quería perderte víctima de un estúpido accidente de auto o mordida por un perro que no aceptara tus ofertas de paz.
Me di cuenta, inmediatamente cuan penoso fue para ti abandonar tu vida de aventuras, pero te amaba demasiado para perderte......
Un año después te salio un bulto en el flanco, apenas sopese las posibilidades de la cirugía con tus casi 11 años cumplidos, te operamos y el tumor, resulto un tumor muy maligno de vasos sanguíneos, pero con poca tendencia a recidivar o hacer metástasis (una cosa es lo que dicen los libros y otra lo que hace el tumor).
Unos meses después por un problema renal te hicimos una radiografia y allí descubrí el motivo de tu cadera lastimada, tenias un balín de plomo alojado en el abdomen, así que ese fue el motivo por el que te habías refugiado en ese lugar un año atrás.
No habían transcurrido 5 meses de la primera cirugía cuando ya había salido otro tumor cerca del primero, con optimismo te volvimos a operar y en menos de un mes había regresado pero ya eran dos masas mas grandes, una de ellas encima de la columna.
Juzgue inútil operar de nuevo, ya tenias cumplidos 12 años...... pero en verdad, amada Tigra espere que aun permanecieras conmigo mas tiempo!!!!
Mi hermosa Tigra! que tristeza ver como pasabas de ser la reina de las alturas a una resignada aceptacion de la nueva situación en la cual no podías ya trepar a nada mas elevado que una banqueta, por el tamaño del tumor y tu extrema delgadez.
Querida mía, cómo te acercaste a mi en tus últimos días, pidiendome comida, mimos, que te tuviera en brazos, eso hizo mas difícil aun el verte ir decayendo día a día.
Y esa mañana cuando no pudiste levantarte de la camita, mi alma se estremeció mirando el fondo de tus ojos que con mudo pedido de auxilio me llamaban, creo que en ese momento fue otro espíritu el que tomo mis manos en las suyas y ese espíritu fue el que te sedo y luego con un dolor inmenso, aplicarte un anestésico que se llevo tu almita hacia un sitio mejor, sin dolor y sin penas.
Hija mía, espero que puedas perdonarme haberte sacado la vida, que hayas comprendido que mi corazón sangraba por verte así, que te amé con toda mi alma, que te extraño y que el recordarte me arranca lágrimas cada vez, que miro tu tumba casi cada día y te hablo de cosas que tu sabes, te cuento como ha ido el día, cuido tus jazmines para que tengas siempre flores perfumadas.
Espero que hayas encontrado en el sitio donde van los animales,a tus hermanitas Diosa y Bruji, a mis hijitos caninos que no conociste, a Cucha y a Camila que te precedieron, y sobre todo, que me tengas guardado un lugarcito cerca de todos ustedes porque no quisiera estar en ningun otro sitio!
Vigila a tus hermanitos y vela por la clínica, hermosa mía y guardame en tu memoria como yo te guardaré en la mía.

miércoles, 1 de abril de 2009

Amor Perdurable

Una tarde que iba por la calle vi en un taller mecánico un par de hermosos y jovenes Husky Siberiano atados a la reja, me extrañó porque esos animales son muy sensibles al calor y ahí estaban casi al sol y sin agua a la vista, por un momento pensé en seguir mi camino, pero algo hizo que me detuviese a hablar con el dueño, y en la conversación surgió el tema de los perros y me dijo que los tenía así porque los vehiculos entraban y salían poniendolos en riesgo si los dejaba sueltos, le comenté que era veterinaria y que en mi casa acaba de construir unos caniles para recibir perritos en guarderia cuando los dueños viajaban.
Unos dias despues me llamó y me contó que los perros sueltos en el taller, por la noche habían destrozado tapicerias de varios vehiculos y pregunto si los aceptaría mientras les buscaba un hogar ya que se estaba separando de la sra. y ella no los quería y él no tenía espacio. Le dije que sí, aprovechando que mis padres estaban ausentes trabajando en el interior del país.
Me los trajo, eran un macho color champagne y caoba y unos ojazos azules de casi un año, llamado Bruce de Sanmandhu y una hembra de color gris y zonas mas claras, con hermosos y tiernos ojos de color avellana, de un año de edad, llamada Haska.
No fue nada fácil al inicio, pues no estaban acostumbrados a estar confinados y aullaban muchisimo, así que para darles mas libertad les improvisé unas cuerdas que tendidas entre dos árboles, con las cadenas sujetas a la cuerdas les permitian deslizarse a lo largo de ellas, sin enredarse entre ellos pero juntos. Fue una medida provisoria pues cuando vinieron mis padres, la opinión general fue la de permitirles estar libres en todo el patio y mantener nuestros perritos hacia el jardín delantero y dentro de la casa, y pronto fueron la felicidad hecha perro corriendo a sus anchas, sobre todo a la noche, porque en conducta eran mas bien felinos que caninos, durante el dia dormían en el lugar mas fresco que encontraran y por la noche se dedicaban a recorrer sin parar.
Tenían una costumbre que me costó mucho sacársela, si extendía la ropa a secar, en cualquier momento la bajaban del tendedero para jugar a tironearsela y claro la rompian por todos lados, por suerte con fino instinto solo elegían mi ropa, que si hubiese sido de mi papá, la historia seria distinta. Asi que después de regañarlos y conseguir que me miraran con una socarrona sonrisa como respuesta, intenté algo distinto, elevé los alambres, pues saltaron mas alto, todo parecia juego de ingenio hasta que se me ocurrió colgar de los alambres, varias latas todas juntas atadas en los extremos de los alambres y en su mitad, cuando tocaban las ropas las latas hacian ruido y ellos abandonaban el juego.
Habian pasado dos meses, el dueño venía cada 15 dias a verlos y jugar un momento con ellos, hasta que una tarde me llama y me dice que no habia encontrado ningun lugar para tenerlos y que me los regalaba porque no sabía que hacer. Me asusté, le dije que yo tenia en ese momento 5 perros y dos más eran demasiados. Y cuando me dijo que no me preocupara que el pasaba a retirarlos y que en todo caso los dejaría libres en la calle para que ellos se buscaran su camino, sin consultarlo con mis padres le dije que me los dejara.
Llame a mamá y le comente lo sucedido, y me dijo que estaba bien, que no podiamos abandonarlos asi.
Asi que se quedaron amos del patio trasero, claro que nunca mas pude recibir otro perro para guarderia, porque no permitian ningun intruso en su area.
Ellos formaron una pareja tan solida y tan bien avenida que formaban un estupendo equipo que cazaba eficientemente lo que tuviese la desgracia de caer en sus dominios. No lo hacian por maldad, sino por ese instinto tan ancestral de los lobos.
Mi Haska fue muy particular en su control de natalidad, quiza por el hecho de que teniamos tantos perros, ella tuvo dos camadas y aunque nunca intente evitar que tuviese mas, simplemente se negaba a Bruce todos los celos siguientes a la ultima camada.
Ella era sin dudas la jefa de la manada, ella decidia en que momento Bruce podia comer, si acorralaban a un gato en un arbol, ella establecia guardias para que vigilaran al felino si yo les ponia comida para distraerlos. Para salvarlo debia encerrarlos en el canil y luego proceder al salvataje del animalito de turno, no siempre lo lograba, lo que me entristecia y al principio me enfadaba con ellos, luego comprendi que no podia quererlos sin aceptar su naturaleza.
Siempre se mostraron mucho cariño y jugaban con alegria, parecia un matrimonio establecido, para mi lo eran.
Ella murio a los 16 con diabetes y paralisis de las piernas traseras, Bruce hizo un duelo tan prolongado permaneciendo en el sitio donde ella habia tenido sus cachorros que aunque le llevaba la comida y se la daba en la boca, cuando la aceptaba se veia en su mirada que lo hacia para no desdeñarme nada mas.
Llore tanto sentada junto a él, que una amiga me preparo unas gotas para la tristeza con flores de Bach, y las tomamos juntos.
Mi querido Bruce estaba a 3 semanas de cumplir 17 años cuando sufrio un acidente cerebro vascular y quedo paralizado del lado izquierdo del cuerpo y vi en su mirada un mudo pedido de auxilio, asi que lo dormi a mi hermoso y amado perro.
En mi Pais, se dice en el campo que cuando una mascota muere es porque alguien de la familia estaba destinado a morir y la mascota intercede ante Dios, ofreciendo su vida a cambio.
Yo pensaba que era un pensamiento bonito y hasta reconfortante, pero una semana despues de morir Bruce, mi madre sufrio un acv y cuando la ingresamos al hospital tenia paralizado todo el lado izquierdo del cuerpo. Coincidencia? el accidente cerebrovascular afecto la capacidad motriz y tambien sus capacidades sensoriales, ella no nos reconocia, apenas podia hablar y menos caminar.
No quiero disminuir el valor de que fue asistida muy rapidamente y que fue atendida por excelentes medicos, pero el pronostico aunque bueno, preveia una lenta recuperacion que requeriria asistencia profesional en la casa, sin embargo mi madre salia del hopital una semana luego de ser internada, caminando por si misma, con una leve torpeza al manejar la mano izquierda, pero conciente y hablando inteligiblemente. Ella se recupero del todo con una velocidad que asombro a su medico, y la secuela mas evidente del suceso fue que el ultimo recuerdo de ella era la muerte de Bruce, hasta recuperar la conciencia unos dias despues de ser internada.
Quiero creer que el ultimo acto de amor de mi perro fue ofrecer su vida a cambio de la de mi madre y me consuela pensar que nuestro amor a ellos no es en vano, aunque prefiero que ninguno ofrende la suya por la mia.
El verdadero amor no tiene limites y los animales nos lo demuestran cada dia.

domingo, 29 de marzo de 2009

Lección de Vida

Cursaba yo el 4to curso de la carrera veterinaria, en el que ya era parte de las obligaciones estudiantiles el que los alumnos hicieran por grupos guardias rotativas durante una semana, cuando empezaba el mes de febrero íbamos entrando en la rutina del nuevo y emocionante año que se iniciaba.
Un día, estando mi grupo de guardia, llegó a consulta una pareja algo entrada en años que traían un perrito mestizo de Pastor Alemán de mas o menos mes y medio de edad, y cuando el Profesor les pregunto el motivo de la consulta, dijeron: mire, es que todos sus hermanitos han abierto ya los ojos y este pequeño no los puede abrir, sera que pueden hacer algo por el?
El Dr. lo examino brevemente y les dijo: no, no hay nada que hacer, este perrito no tiene ojos. Y agregó, sera mejor para él que lo dejen y le haremos la eutanasia porque no podrá manejarse solo nunca. No encontrara la comida o el agua y no tiene posibilidad de ubicarse en su entorno.
Los dueños ante esto asintieron y se despidieron de él, dejándolo en manos de una compañera.
Luego de mostrarnos el problema del cachorro, dejo indicaciones de que lo pusieran en una jaula en espera de la clase magistral que se daría luego de que fuese sacrificado y luego de la cual nos informoóque haríamos la necropsia para estudiar que otros defectos podía tener.
En ese entonces el área de internación de animales de la Clínica de la Facultad de Veterinaria estaba anexa al área donde se mantenían los perros que por haber mordido permanecían en observación y siempre me pareció un sitio lúgubre y triste. Los animales que estaban en observación no solían recibir visitas y a veces ni comida les traían los dueños.
Como el cachorro no tenia vacunas fue destinado a esa área en una jaula solo y evidentemente sin pensar en el asunto de que el pobre debía sobrevivir hasta que hubiese tiempo de estudiarlo.
Terminaba mi semana de guardia y el perrito quedaría fuera de mi protección y quizá no seria tan sencillo darle de comer como hasta entonces, así que ese sábado después de terminada la clases regresé a la clínica y le pedí a uno de los personales que me lo cuidara el fin de semana mientras pensaba como organizar las cosas.
Después de entregar la guardia, decidí aprovechar el tiempo libre del almuerzo para sacarlo a pasear y pedir en la cantina algo para el perrito, así que esa semana nos organizamos de ese modo, yo pasaba las siestas con el y en el césped jugábamos a que él me encontrara, para estimular su aprendizaje de como reconocer su entorno.
Empecé a llamarlo Ron-Rin, nombre medio tonto que se inicio jugando y quedó pues enseguida aprendió su nombre y me buscaba afanosamente cuando me alejaba de él y lo llamaba.
Los fines de semana que no estaba de guardia y el personal que era mi cómplice en este secreto a voces que teníamos, lo que hacia era esperar a que los profesores salieran y luego me robaba el perro para que pasara el fin de semana en mi casa y devolverlo el lunes temprano.
Llego Semana Santa y nosotros habíamos tenido una salida de campo que duro todo el martes, regresando tarde en la noche, ya no volveríamos a las clases hasta después del lunes de Pascua.......1 semana! Pensando en el cachorro solo y hambriento todo ese tiempo, hice algo que no era correcto, pero ni lo considere en ese momento. Le pedí a un compañero de elevada estatura me alcanzara la llave de la sala de observación, oculta en un hueco escondido. La dejaban ahí para el personal que si, tenia que ir por allí a limpiar el sitio y verificar que no hubiese muerto ninguno.
Lo saque y me lo lleve a casa, pensando que seria una larga y hermosa semana para Ron, y que quizá fuese la ultima, pues luego de la Semana Santa, es posible que el Profesor recordara su existencia.
Pero el domingo ocurrió algo imprevisto: Ron empezó a vomitar, lo medique y decidí que se quedara en casa mientras sanaba.
Los días pasaron y nadie pareció darse cuenta de que "el espécimen de estudio" se había evaporado, yo evitaba encontrarme con el Profesor de Clínica Médica, por si acaso mi rostro le trajera ideas a la cabeza, ya que me había visto muchas veces en compañía del cachorro en el campus.
Ron en casa parecía un perro normal, comía, tomaba agua, paseaba libremente por la casa como dotado de un radar interno que le permitía transpasar sin vacilación alguna puertas abiertas y pararse a arañar las que encontrara cerradas. Si, ciertamente se golpeó, creo que con todos, los árboles del patio y con casi todos los muebles, pero luego pareció haber elaborado un mapa mental del sitio de casa cosa y se manejaba como si las viera, a menos que alguien le cambiara los muebles de lugar.
Cuando estaba en el patio delantero, se lanzaba sin dudar ante la presencia de un extraño que entrara a la casa a ladrarle y era tanta la fineza de su oido que reconocía al punto a una persona conocida de una que no. La situación se torno incluso graciosa el día que el hombre que traía la leche a casa se negó a entrar a dejarla en el recipiente que se dejaba para el efecto sobre una silla afuera, ya que según él, nosotros lo queríamos engañar diciéndole que el perro era ciego.
Paso el tiempo, Ron tenia cerca de un año de edad, estaban por acabar las clases, yo ya había olvidado mis precauciones con el Dr. Núñez, hasta que poco antes de dar exámenes me pregunta de pronto: Y Bartrina? como anda el perro ciego? sobresaltada no atine más que a decirle, bien!, muy bien, se maneja perfectamente sin ningún problema.
Evidentemente el secreto a voces que mis compañeros y yo teníamos, había trascendido hacia tiempo y yo crédula pensé que se había olvidado simplemente del tema.
Por suerte no hubo consecuencias, solo me pidió que cuando Ron muriera le permitiera hacerle la necropsia, pues evidentemente esa situación no podía durar.
Se lo prometí, claro que para que vean como son las cosas de la vida Ron-Rin vivió 14 años, casi 2 más que mi profesor, a quien no pude cumplirle la promesa aunque supongo que no le importo.

miércoles, 11 de marzo de 2009

Ejemplo de amor

Nuestra perrita Castaña era una gordita graciosa y solo perdía su jovialidad cuando peleaba ferozmente con su hermana Negra. Mas tarde aprendimos que el hecho de tener dos hermanas de la misma edad en el mismo nivel jerárquico solo traería problemas, pero esa es otra historia.
Ella nunca mostró interés en los perritos que venían a visitarlas al portón delantero cuando estaban en celo, pero evidentemente alguno le interesó porque un día nos percatamos de que ella estaba en trabajo de parto.
Por suerte solo tenía uno, porque el parto no fue nada sencillo, la cría venia de atrás y cuando nació estaba muerta, Castaña la limpió con solicitud maternal, desconcertada porque no se movía su cachorro. No quiso que se lo sacaramos, ni para comer lo abandonó.
Tuvimos que robarselo a escondidas para enterrarla, lo buscó desesperadamente y parecía preguntarnos si no lo habíamos visto.
En esos días yo hacia una pasantía en una clínica veterinaria, y cuando habían pasado sólo dos días del parto de Castaña, llego a la Clínica un Sr. con su perra de raza Pointer Alemán, que estaba en trabajo de parto y quería internarla para que fuera supervisada.
En el parto todo salio bien, nacieron 6 perritos saludables y fuertes, pero cuando se le avisó al dueño y vino a buscar a su perra y los cachorros, pasó algo para mí inaudito: el sr., criador de Pointer, examinó a los cachorros y separando 3 de ellos, totalmente blancos, ordenó secamente, a estas sacrifíquelas porque son albinas y no me sirven.
La esposa del Dr. que me ayudaba en ese momento y yo nos quedamos heladas, nos miramos y dijimos al mismo tiempo: matarlas? Bueno, en todo caso hagan lo que les parezca con ellas nos dijo, yo no las quiero y salió de allí, llevándose la madre y los pequeños que no habían sido brutalmente rechazados.
Mientras pensábamos que hacer, le dije a la Sra., que tenia una perrita recién parida que quizá podría intentar que las aceptara. Me dijo, llevate dos y yo cuido la 3a y si no las quiere mañana vemos como las cuidamos.
Pues me lleve las dos hembritas a casa y se las presente a Castaña a ver que hacia con ellas, y temiendo que las rechazara, pero mi queridisima perra, cuando las vio, parecía que hubiese llegado a ver el cielo, porque resueltamente se llevo a una a la cama y luego regresó por la otra.
Desde ese momento fue la mejor madre que podían haber tenido esas cachorras, abnegada, dedicada y tan atenta, las crió y creo que jamás se llego a enterar de que no llevaban su sangre.
Las perritas se llamaron, luego de ser bautizadas por mi madre, Cosí y Cosá, y al cumplir un mes y medio sobrepasaban a la madre en varios cm de altura, pero igual Castaña iba tras ellas intentando llevárselas de nuevo a su cama.
Y lo más gracioso de todo es que al llegar al mes de nacidas, primero poco a poco y luego mas rápidamente les salieron manchas por todos lados, grandes, pequeñas, de hermoso color caoba y las que parecían ser albinas terminaron siendo Pointer en toda regla.
Luego se las di en adopción a una compañera de Facultad, pues ya teníamos demasiados perritas y no podíamos tener más, sé que vivieron felices juntas muchos años.
La otra hermanita fue criada con biberón por la esposa del Dr. y luego ella también la dio en adopción.
Mi preciosa Castaña nos dio una lección que quizá al dueño de la Pointer le hubiese venido muy bien.............Que el verdadero amor no distingue razas ni colores.

domingo, 1 de marzo de 2009

Mi primer amor Canino

Tenía yo 10 años cuando la vi por primera vez, una bola de pelos pelirroja acurrucada y muerta de miedo que el jardinero sacó de entre los matorrales del patio vecino al nuestro, y el responsable de ello, Sam, nuestro viejo pastor alemán quien dio muestras de gran inquietud al percatarse de su presencia al otro lado de la malla de alambre, la olía de pies a cabeza haciendo que la perrita se encogiera aun más.
Es una perra, dijo Don Guillermo, y la puso en el piso. Mi mamá la miro y dijo pobre animalito debe estar con sed y hambriento, y eso marcó el inicio de la caída.
Al llegar mi padre, la perrita estaba satisfecha y ya más tranquila, así que comenzó pronto a recorrer toda la casa, y hasta le dio la bienvenida al propio dueño de casa, mi mamá le comentó lo sucedido y lo primero que dijo papá fue: Una hembra no!, de ninguna manera se quedará en casa! No traen más que problemas.......
Pero ella ya era mía, sus ojitos obscuros me miraban allá profundo en los míos y me hablaban, no me abandones..... Seguí a mi padre diciéndole, por favor, déjala acá, yo me voy a encargar de buscarle dueño........No muy convencido aceptó y ya no hubo vuelta atrás.
Creció, se convirtió ya bautizada en Damita por la cocker de la Dama y el vagabundo, cuyo color rojizo me la recordaba, en toda una Dama. Tenía un pelaje suave y ondulado, era pequeña y tenia los dientes inferiores asomando por delante del hocico, pero yo la veía (aún la veo) hermosísima.
Nos dio muchísimos sustos, algunos que hoy al recordarlos me hacen sonreír, como cuando se le cayeron los dientes y mamá y yo la llevamos al vet asustadísimas y nos dice, son los de leche, luego le salen los permanentes. Y algunos otros más graves como cuando tiempo después del primer parto, la atropelló una camioneta fracturándole la cadera, en ese momento cuando desoladas buscábamos un vet que de urgencia la atendiera después de las 10 de la noche y no lo encontramos, mientras regresaba a casa con ella en brazos, me hice la promesa de que en un verdadero caso urgente, cuando yo fuese vet, sí ayudaría a personas desesperadas como nosotros por el bienestar de su mascota.
Ella se recuperó sin ayuda, pero no pudo volver a parir normalmente y eso sí era un problema, porque ella era una dama algo casquivana, y le gustaba mucho salir a pasear con sus amigos.
En el primer parto tuvo 3 perritas, llamadas Negra, porque al nacer mamá dijo "acá nació una negra como conciencia de usurero" luego vino Castaña y Rubia al final, como verán el darles nombres no fue un quebradero de cabeza precisamente.
Pero luego del accidente fue necesario extraerle los perritos muertos en una maniobra complicada. Lamentablemente, yo era demasiado joven y no tuve la información necesaria para evitar que eso pasara.
Hoy día, hubiese buscado la forma de operar a la perra y no hubiese pasado lo que pasó.
Damita tenía 14 años, yo acababa de recibirme y llegaba del campo cuando ella enfermó de una infección uterina, insegura aun en la práctica, acudí a un colega amigo que me ofreció ayuda.
Hay que operarla, me dijo, y estuve de acuerdo, le aplicó un sedante y allí mientras la preparaban, en mis brazos se durmió para siempre, simplemente se dejó ir.
No me arrepiento, porque se que no había salida, pero ella fue mi compañera de infancia, mi confidente y toleró mis numerosas infidelidades caninas y felinas en la época de facultad con la seguridad de saberse la primera y siempre estuvo allí, fiel y constante en todo momento, con una forma especial de frotar su cabeza suave contra mí, protegiéndome juguetonamente al inicio pero fieramente después de todo intento de violencia contra mí, incluso una palmada para despertarme de mi padre.
Fue una perrita preciosa y dueña de un carácter tan especial que me llevó mucho tiempo aprender a vivir sin ella.


He tenido otros perros y también gatos pero ella tiene un lugar inolvidable en mi corazón.
Mi pequeña, aún no te olvido y tu jazmín aún está en ese sitio donde reposas
Tu mamá

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